José Antonio Panizzi

 

 

 

FIN DEL TIEMPO

 
                                                             

                    

 

 

Desde las primeras palabras cautivantes de cada una de estas historias -que alentarán el irrenunciable interés de su lectura intensa y sorprendente- se revela la madura solvencia expresiva de un creador auténtico que sabe lo que quiere contar y cómo contarlo. Por eso sus ficciones se imponen con la similitud vigorosa de lo cierto, su transcurso textual está vivo y su escritura es como una trampa de huesos y espíritu, de conciencia y músculo, de sangre y de sensibilidad, de inteligencia y piel.

A partir de un instante crítico extremo, cada cuento desarrolla una historia de notable riqueza episódica y anecdótica: el crimen incorporado a la indiferencia doméstica, la grandeza del amor suicida, un legado vindicatorio, la cuenta saldada con la mutilación, el sacrificio triunfante, la venganza justiciera de un niño, la piedad de una mentira orgullosa, son algunos de sus asuntos estremecedores, profundos y misteriosos. Y el del relato Adiós, Nico, por ejemplo, condensa quizá las claves temáticas de todos: la sustitución, el amor y el dolor humanos, la identidad, el acoso, la liberación, el tiempo, la justicia y la muerte.

Si Panizi domina la complejidad trascendente de narrar, se debe sin duda a su compromiso existencial con la literatura. Y es precisamente la literatura el mayor y mejor crédito de esta obra, que acompañará con su comprensión y su solidaridad, la propia invención de los lectores inteligentes y atentos. Valdrá la pena que ellos reconstruyan la aventura encarnizada de estas ficciones impecables.

Jorge Masciángioli

 

FIN DEL TIEMPO

 

Percibió cierta luminosidad imprecisa. Una sensación de ahogo y de frío. La humedad del lugar comenzaba a empaparlo. Forcejeó resbalando en un barro blando, invisible. Algo cedía contra su cuerpo contraído. Había líquido contra sus párpados obstinadamente cerrados, y sus pulmones comenzaban a inundarse con él. Latidos irregulares y duros repercutían dentro de su cráneo. Quiso cambiar de posición para orientarse hacia una salida, le urgía abandonar ese encierro. Giró sobre sí mismo, las manos y pies no le respondieron. Experimentó violentas náuseas cuando un limo espeso le llenó la boca. No tenia memoria de algo anterior, ni de cómo había caído en aquella sima. Intuyó un grave peligro. Intentó asirse a alguna saliente y se precipitó de cabeza dentro del lodo asfixiante. Mucho después recordó que en aquel instante había dejado de sostenerlo. El recinto se estremeció. Cerca de él un rumor de aguas corriendo, un gorgoteo. Ecos de trueno, cataclismo agónico de animal herido, vibración cercana que lo arrojó contra las paredes pegajosas. Fue prisionero de una muda negrura expectante, amarrado desde el principio a una fatalidad sin tiempo. Experimentó una violenta opresión en todo el cuerpo y siguió cayendo. Cayendo hasta un abismo secreto. A través de sus ojos cerrados le llegaron claridades rojizas, y el silbido opaco del viento retorciéndose por entre corredores y galerías. Estaba exhausto, tenía mucho frío, oyó voces distantes que fueron devoradas por un silencio tenebroso. La luz y el sonido lo abandonaban. Comenzó de pronto a dolerle todo el cuerpo. En ese momento se sintió débil, derrotado. Y ya sin fuerzas se dejó estar, con resignación. Recuperó el sentido cuando algo helado y durísimo le atenaceó el cuello y la cabeza. Entonces gritó en el colmo de la angustia.¿Era posible que no lo oyeran? Desesperado, lloró hasta enloquecer, hasta que su voz fue un quejido inaudible. Había nacido.

1° PREMIO DEL ROTARY CLUB DE RAMOS MEJIA    

JOSÉ ANTONIO PANIZZI

 

 

 

 José Antonio Panizzi nació en Lomas de Zamora - República Argentina, en 1932. Ejerció la docencia durante 32 años en la Escuela de Educación Técnica "Alejandro Volta" de esta capital. Fue jefe de redacción de la revista Fronteras. Publicó en La Prensa, La Opción y en las Revistas Argentinas, Fronteras , Las Letras y Fundación San Telmo.

Fue becado por concurso por el Fondo Nacional de Las  Artes. En el período 1990/91 fue Vicepresidente de la Sociedad Argentina de Poetas y Escritores de Matanza, entidad que hoy preside.

Con el  cuento "Fin del Tiempo" obtuvo en 1979, el 1er. prenio en el Concurso del Rotary Club de Ramos Mejia. En 1983 nominó "Roger Pla" a dicho certamen, del cual es jurado permanente.

FIN DEL TIEMPO está conformado por trabajos premiados en varios concursos y publicados en diversos medios. Integró talleres literarios de la Sociedad Argentina de Escritores de Horacio Salas, Jorge Masciángioli y Roger Pla.

 

 

Revista "Las letras"

 

 

Comenzamos a transitar las veredas otoñales. En El libro de las Frases  anoté: "El otoño es una primavera en retroceso". Quizá sea la estación más poética, por la melancolía que emana de los árboles es su streep tease. en ese despojamiento tísico (arrojan en silencio sus pulmones al viento), su ropaje que fue verde, hoy cubre veredas en caravanas tristonas, de hojas teñidas de tonos rojizas, marrones y ocres, amarillas presencias que se arrastran por parques, campos y veredas que, entre numerosos raspados, emiten imperceptibles voces que suenan como llovizna serena.

La hojarasca sin rumbo fijo y agónica multitud vegetal, rueda su ballet entre vaivenes y humores de la brisa, la que en su disfraz lúdico ensaya diminutos tifones (si prestamos atención no dejaremos de advertir la divertida sonrisa de travesura en el aire , quizá también, y ya nervioso, el viento se apodera de moribundas hojarascas y las aparta veloz del árbol natal, modo abrupto y piadoso de abreviar la ceremonia del adiós.

En fin, como leen, no puedo sustraerme al influjo de dulce melancolía o dolorosa inquietud que emana de este sendero que conduce al invierno, quizá sea la futura y presentida meta de tierra que devora o, los avatares de la marcha por el cauce, que semeja y conduce así al destino humano, como al vegetal -ese compartido marchitar sin pausa o arrastrarse crujiente y hasta que, por breves momentos felices, permite volar... Cierro con una sonrisa: "Para la hormiga, el otoño es un despilfarro".

                        

                                                                                   

 

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EVA RUIZ OBRA FRÁGIL ALA DE LA POESÍA LA LENGUA VIVA ALAMBRES ESE LUGAR LA VIDA